Cómo Hacer Del Hogar Un Lugar Seguro Para Los Adultos Mayores

Actualizado: may 20

El 87,3% de los Adulos mayores prefiere vivir en su propio hogar, aunque sea solos. Quizás porque rodearse de los objetos y recuerdos que forman parte de una vida gana importancia con el tiempo. Sin embargo, a medida que pasa el tiempo, las capacidades físicas de los mayores van disminuyendo, por lo que caminar será cada vez más complicado por la torpeza en sus movimientos. No se puede pasar por alto que las caídas, las quemaduras y los accidentes eléctricos son las principales causas de lesiones en personas de la tercera edad.

Por esto, resulta de gran importancia preparar y adaptar el entorno del adulto mayor para mejorar su calidad de vida. Tres son los aspectos que deben tener su vivienda: comodidad, seguridad y movilidad. De esta forma se permite que su autonomía sea mayor garantizando por más tiempo su independencia, lo que fortalecerá su autoestima.



A continuación se enumeran algunos consejos que hay que tener en cuenta para hacer del hogar un lugar seguro en la etapa adulta:


1. Entrada: las puertas deben ser anchas para permitir el paso de una silla de ruedas (que, aunque en el momento actual no se utilice, puede que en un futuro no muy lejano, sí). Si tiene escalones es conveniente reducir la altura colocando otro medio escalón o una rampa con una barandilla donde poder agarrarse.


2. Pasillos: mejor si tienen pasamanos en ambos lados. El suelo debe ser liso, nivelado. Las superficies más seguras son las baldosas sin esmaltar, el vinilo y la madera sin pulir. Las alfombras pueden resultar peligrosas si no están bien sujetas o si son gruesas porque aumenta la posibilidad de tropiezos.



Los interruptores de la luz deben estar situados en el pasillo antes de entrar en cada habitación para permitir siempre, de este modo, que la entrada a cada una de ellas no se haga a oscuras, lo que es un peligro.



3. Sala: es conveniente retirar los muebles que no se utilicen y evitar los estrechamientos de paso, dejando un espacio libre, si es posible, de al menos 70 centímetros. También se deben proteger las esquinas de los muebles con esquineras para prevenir golpes y caídas. Las mesas deben ser estables con patas rectas que no sobresalgan de la tabla para evitar tropiezos, y los anaqueles estar bien fijadas a la pared por si se apoya en ellas que no se caigan. Mejor eliminar los pomos de las puertas y cambiarlos por manijas. Las cortinas deben evitar deslumbramientos. El sofá debe ser poco profundo, con altura suficiente para que los pies no queden colgando, con apoya brazos y reposa pies. En tiendas especializadas hay sillones eléctricos de gran ayuda para personas dependientes.

4. Cocina: los utensilios que vayan a usarse deben estar colocados en lugares accesibles para que no sea necesario agacharse o subirse a una silla para alcanzarlos. Lo más sencillo es colocar repisas o, incluso, quitar las puertas de los muebles de la cocina para que sea más accesible en caso de usar silla de ruedas o andador.


5. Dormitorio: la cama debe ser cómoda y articulada en el caso de que sea necesario. La mesa de noche debe tener una altura sobre el colchón de unos 10 centímetros para que pueda alcanzar aquellas cosas imprescindibles sin tener que levantarse. También es recomendable dejar allí un teléfono y una agenda para cualquier urgencia. Será muy útil una pequeña luz por si necesita levantarse durante la noche.

6. Baño: es uno de los habitáculos que más reformas requiere para prevenir accidentes. Su suelo debe ser antideslizante, desde láminas de PVC hasta suelos cerámicos con relieves. Es importante quitar la bañera y colocar un plato de ducha o, mejor aún, una superficie de baño que no tenga borde para evitar que al entrar haya que mantenerse con un solo pie. Son necesarias agarraderas en la pared. La taza del baño debe estar a una altura adecuada y suspendida, sin pie, al igual que el lavamanos, para permitir su uso desde una silla de ruedas.


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